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La iniciación deportiva en la niñez

¿QUÉ ES EL DEPORTE?

Etimológicamente, encontramos el siguiente origen de esta palabra, tan común y tan abierta a diferentes interpretaciones: “DEPORTE. (de deportarse, divertirse, recrearse). M. Recreación, diversión, pasatiempo, por lo común al aire libre.”[1]

Para el deportólogo italiano Ferruccio Antonelli: “Es deporte cualquier actividad humana que incluya en forma integrada, tres elementos: juego, agonismo y movimiento.”
En la amplitud de esta definición radica la posibilidad de integrar a todas las formas del deporte y formular una propuesta para el deporte en la niñez que flexibilice la actual tendencia a reproducir, solamente, los deportes convencionales e institucionalizados, sin posibilidad de alterar su normativa y reglamentación.
Para ello, es necesario analizar el deporte desde una de sus dimensiones más flexibles y abiertas, aquella que se relaciona con su práctica recreativa, es decir, el deporte por lo que significa para el hombre y la mujer que miran al siglo XXI con la necesidad de reencontrarse con su corporeidad para lograr un autoequilibrio saludable, en un proceso acelerado de personalización, con el juego vital y dinámico que les ofrece cada forma deportiva y con una nueva posibilidad de relacionamiento social, que permita a los sujetos reafirmarse en el otro significativo, buscador de autonomía y libertad, y por ende, no proclive a la imposición, sino a la construcción conjunta y democrática de una nueva convivencia.
Es decir, el deporte inserto en la educación física como contenido mediador, adecuado a un tiempo posmoderno, para la autoafirmación y gratificación personal, no como meta exclusiva de un proceso normativo y uniformador.

EL DEPORTE EN LA NIÑEZ

¿Cuál es, entonces, la ubicación del deporte en la infancia? ¿De qué deporte debe hablarse con los alumnos y qué tipo de práctica promover en patios y canchas?
El deporte entendido predominantemente como juego deportivo, es el contenido lógico e indispensable que los profesores de educación física deben promover y desarrollar, reflexivamente tratado con sus alumnos.

EL DEPORTE EN LA NIÑEZ Y SUS PROPOSITOS

. Por esta razón, los propósitos para su tratamiento en la niñez, con relación a los alumnos, son los siguientes:

· Propiciar la inclusión masiva en actividades deportivas escolares diseñadas especialmente -desde su concepción, encuadre y metodología- a tal efecto.
· Propender a una toma de conciencia de los beneficios de participar en actividades deportivas, por su relación con la salud y el disfrute activo del tiempo libre.
· Favorecer la asunción de valores éticos a partir de la práctica de actividades deportivas diseñadas pedagógicamente.
· Facilitar la adquisición de competencias lúdico-motrices para el desempeño deportivo en situaciones formales y no formales.
· Promover la participación en la gestión de programas y actividades para el desarrollo del deporte escolar.

CONSIDERACIONES PEDAGOGICAS

La posibilidad de producir logros concretos en relación a los propósitos señalados, requiere considerar dos aspectos básicos:

3.1. El tratamiento pedagógico del deporte
3.2. El diseño de eventos deportivos que permitan la participación masiva de los alumnos

El tratamiento pedagógico del deporte.

Este es el núcleo crítico. Todo profesor de educación física, con seguridad, dirá que siempre trata el deporte pedagógicamente; el problema reside en que, por lo general, no se realiza un análisis crítico para determinar si esto es realmente así. Las siguientes preguntas pueden ayudar a este análisis:

1. ¿Todos los alumnos y alumnas egresan del sistema escolar convencidos de que deben realizar actividad física y deportiva durante toda la vida o sólo se han ejercitado durante las clases, sin mayor reflexión, para cumplir con los requerimientos de determinado rendimiento físico y/o deportivo?
2. ¿La gran mayoría de ellos tiene la oportunidad de participar en una competencia deportiva al alcance de sus posibilidades motrices, sociales y emocionales o esta posibilidad está reservada a los más talentosos, dentro de los encuadres del deporte convencional?
3. ¿Logran un nivel de competencia lúdico-motriz como para practicar autónomamente, en situaciones informales –propias de la vida común-, distintos deportes, para recrearse e integrarse en un grupo de juego, según la circunstancia o lugar donde vive o se encuentra o durante su permanencia en la escuela han practicado un solo deporte, intentando alguna mejora técnica, en función de un modelo exclusivo y perfeccionista?
4. ¿Se trabaja reflexivamente sobre el sentido del deporte, qué demanda cada una de sus formas de práctica, los beneficios y perjuicios de cada una de ellas, desde el punto de vista de la salud y la recreación o sólo se reproduce la práctica de alguno de ellos?
5. ¿Se permite que los alumnos intervengan en la planificación de las actividades deportivas, favoreciendo la inclusión de los menos aptos o con dificultades de integración, para conocer sus puntos de vista y necesidades, antes de definir contenidos y expectativas de logro o, a partir de una planificación normativa y uniformadora, se trata de que todos se ajusten a ella?
6. ¿Los deportes ha enseñar y aprender se determinan pensando en los contextos sociales donde los alumnos podrán seguir practicándolos, o sólo desde la decisión institucional o del profesor?
7. Sobre la base de lo anterior ¿se analizan otras propuestas deportivas que los enriquezcan y les abran otras posibilidades de participación permanente en su comunidad o se reitera el único deporte que conocen?
8. ¿Se utilizan métodos de enseñanza que permitan a los alumnos, a partir de situaciones de juego básicas ir construyendo la lógica del deporte, para incentivar un aprendizaje significativo de sus técnicas, tácticas y reglas o se utiliza un proceso lineal, uniforme y común para todos los alumnos, con secuencias determinadas externa y previamente?
9. El concepto de equipo, ¿se utiliza para relacionarlo con otras actividades humanas –como las del trabajo-, donde hoy se busca preparar a los sujetos para asumir distintos roles, variar estrategias, cooperar aportando su capacidad al conjunto, utilizar los conflictos como punto de superación de una instancia del grupo para alcanzar otra superior, etc. o queda reducido a aprender roles y acciones técnico-tácticas prefijados, entrenados por constante reiteración para lograr mejores resultados deportivos?
10. ¿Qué se evalúa para calificar a los alumnos con relación a sus aprendizajes deportivos:
a) la ejecución de técnicas de acuerdo a un modelo teórico de buena ejecución, con un determinado rendimiento normatizado o la capacidad de resolver motrizmente y en forma acertada, situaciones durante el juego, aunque el patrón técnico no sea totalmente correcto;
b) su inclusión en un esquema táctico, en un rol aprendido por repetición o la capacidad de comprender la lógica de atacar y/o defender, cooperando con sus compañeros;
c) el relato memorístico del reglamento o la interpretación del sentido de las reglas, para poder, luego, retener las fundamentales y construir distintas posibilidades de juego,
d) la asunción de valores éticos a a partir del tratamiento pedagógico de las situaciones conflictivas (trampa, agresión, etc.) o la obediencia a las reglas por temor a las sanciones?

Estos y otros cuestionamientos en la misma línea de pensamiento, y sus respuestas, permitirán determinar si en realidad se utiliza el deporte como medio educativo o, simplemente, se trata de que los alumnos aprendan un deporte prefijado, cerrado en sí mismo y, para muchos de ellos, escasamente significativo y rápidamente abandonado cuando egresen del sistema escolar.
A esto se agrega que, muy probablemente, no realicen ninguna otra actividad deportiva, como corolario de su insatisfacción por la actividad física vivida.

Los eventos deportivos que permitan la participación masiva de los alumnos

El evento deportivo, ese momento diferenciado donde se concreta la máxima expresión de prestación de un deportista, no ha sido analizado en forma suficiente desde lo que aporta al aprendizaje deportivo.

Los encuentros deportivos convencionales, basan su estructura en el enfrentamiento entre competidores, donde alguien gana y alguien pierde, individualmente o integrando un equipo, utilizándose distintos tipos de clasificaciones para determinar con suma claridad, las posiciones entre los contendientes.
Los sistemas más comunes, se basan en la convocatoria normatizada a un determinado número de participantes y el enfrentamiento entre ellos, todos contra todos, sumando puntos o eliminándose a los que van perdiendo.

Este último criterio, permite la rápida resolución de los ganadores y es el utilizado, por ejemplo, para organizar los Torneos Intercolegiales en todas las jurisdicciones, de modo que se puedan completar dentro de un año lectivo, las sucesivas etapas de participación, hasta coronar al campeón, ganador de la prueba o partido final.

La desventaja notable de este sistema, es la inmediata eliminación de los participantes más débiles, con su secuela de frustración y la imposibilidad de contar con otra oportunidad de jugar para aprender y mejorar su prestación. Los jugadores y equipos capaces y entrenados, avanzan al impulso de sus triunfos y de los estímulos anexos (viajes, premios, etc.), enfrentándose en competencias cada vez más duras y exigentes. El tiempo institucional y los costos en personal docente, viáticos, horas de clase no dictadas, etc., es relativamente alto, en función de la población escolar que se moviliza y satisface sus necesidades de práctica deportiva.

La intención debe pasar por la producción de otras instancias de eventos deportivos, que permitan disminuir las desventajas que para los alumnos menos capacitados conlleva la anterior organización, sin privar a los que disponen de talento particular para el deporte, de las competiciones tradicionales y la posibilidad de realización personal, junto a la realización institucional de las escuelas a las que representan.

Para sentar las bases de un trabajo tendiente a lograr la participación masiva de alumnos, podemos volver a utilizar algunas preguntas de cuya reflexión surgirán, seguramente, interesantes ideas para organizar, junto con ellos, encuentros deportivos distintos.
1. ¿Se realizan encuentros deportivos internos, con la colaboración de los alumnos en la selección de los deportes, en la organización y el desarrollo o es el docente o la institución quien lo determina?
2. ¿Existe alguna fecha especial durante el año, donde todos los alumnos participan de alguna actividad física recreativa, no sólo en los deportes clásicos o no se ha previsto nunca?
3. ¿En alguna oportunidad se planteó un encuentro deportivo, con él o los deportes propios de la escuela, organizados con equipos mixtos o integrados con alumnos de distintos cursos y niveles, cuando aquellos lo permiten? En este caso, ¿se modificaron y adaptaron las reglas para permitir un nivel más parejo de competición? ¿O los únicos encuentros deportivos internos son torneos en que participan los seleccionados, divididos en varones y mujeres?
4. En caso de haberlo programado, ¿se aclaró a los alumnos, durante las clases de educación física, el sentido participativo y de práctica recreativa masiva del encuentro, trabajando con ellos los contenidos actitudinales correspondientes para que no se tergiverse en el momento de jugar, el concepto básico o esto quedó librado al azar?
5. ¿Hubo acuerdo entre los profesores para sostener e incentivar esta idea que tiende a generar en todos los alumnos la confianza en que pueden jugar y pasarlo muy bien, a pesar de no jugar excelentemente, o la reticencia de algunos a salir de los moldes clásicos hizo fracasar en parte la actividad?
6. ¿Se preparó a los árbitros para que dirijan los encuentros con sentido de favorecer el juego y trabajar las situaciones conflictivas que se produzcan, con sentido mediador y educativo, o sólo se los convocó para dirigir convencionalmente, con el estilo represivo o culpabilizado?
7. ¿Podrían generalizarse estas ideas para programar encuentros deportivos de estas características en la zona o el distrito, con participación de varias escuelas o existen imposibilidades de distinta índole que lo impiden?
8. ¿Se debería explicar a los alumnos de todas ellas, el sentido de estos encuentros, formando comisiones de profesores y alumnos para que discutan y programen encuentros de deportes simplificados y juegos deportivos que garanticen la participación masiva y exenta de la tensión de la competición entre escuelas, generadora en muchos casos de violencia gratuita, o se debe mantener como única alternativa de competición deportiva, el actual esquema?
[1] Enciclopedia Universal Sopena. Tomo tres. Ed. Sopena S.A. Barcelona, 1995.

Lic. Jorge R. Gòmez

http://segundoencuentrocefrosario.blogspot.com:80/

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One Comment

  1. esta muy completa la informacion

    1. veronica on Noviembre 18th, 2007 at 3:46

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