Los investigadores médicos están descubriendo la enorme bondad del ejercicio físico como protector de la salud. Reduce el riesgo de ataques cardiacos, de embolias, de hipertensión, diabetes, obesidad, demencia, depresión, osteoporosis, piedras biliares, diverticulitis, caídas, disfunción eréctil y por lo menos 12 tipos de cáncer.
Por: De la revista OnHealth
Pero, ¿qué pasa si
La gran noticia es que aún en las condiciones mencionadas, el ejercicio puede ser una gran ayuda.
Marilyn Moffat, profesora de terapia física de la
“De hecho, la información recabada muestra claramente que el ejerciciomoderado y regular aumenta la habilidad del cuerpo para luchar contralos efectos de casi cualquier enfermedad”, asegura la doctora Moffat.
“Es claro que el ejercicio tiene un efecto positivo en el bienestarfísico y mental”, dice Moffat. “Por lo tanto, la meta debería llevar ahacer toda la actividad física que el cuerpo le permita, y descansar losuficiente para reponerse” (los expertos recomiendan un día deejercicio moderado, seguido de un día de descanso).
Antes había temor
Anteriormente los médicos tenían miedo de permitir que los pacientes deenfermedades cardiacas hicieran ejercicio. De hecho, era común quecuando una persona tenía un ataque al corazón, su doctor lo mantuvierainactivo por al menos seis semanas.
En la actualidad, los pacientes de ataques al corazón muy apenas sequedan en cama medio día, y una vez dados de alta ya están enmovimiento.
La rehabilitación de quienes padecen enfermedades cardiacas incluye unprograma de ejercicio progresivo que permita aumentar la habilidad delcorazón para bombear a todo el cuerpo sangre rica en oxígeno ynutrientes de manera más efectiva. El resultado es mayor resistenciafísica, mejor habilidad para disfrutar la vida y menor mortalidad.
“Incluso los pacientes de 90 años de edad, con problemas cardiacos,pueden aumentar significativamente su ingesta de oxígeno con elejercicio moderado”, dice la doctora Moffat.
El ejercicio aeróbico reduce la presión sanguínea en la gente quepadece hipertensión, y mejora la circulación en los que padecen decalambres en las piernas cuando caminan —una condición denominada“claudicación intermitente”.
De hecho, el nuevo tratamiento para ese padecimiento es un
“En la gente que ha padecido de ataques cerebrales isquémicostransitorios (miniembolias), aumentar gradualmente los ejerciciosmejora el flujo sanguíneo al cerebro y puede disminuir el riesgo de unaembolia de grandes consecuencias”, señala la doctora Moffat.
Y los ejercicios —con
Ahora está comprobado
El ejercicio moderado reduce el riesgo de desarrollar diabetes, y paraaquellos que ya tienen la enfermedad, el ejercicio mejora la toleranciaa la glucosa, y reduce la necesidad de medicamentos para controlar elnivel de azúcar (aparte de que reduce el riesgo de las complicacionesque amenazan a los pacientes).
Pero tal vez los beneficios más inmediatos del ejercicio sonconseguidos por personas con problemas en las articulaciones y conproblemas neuromusculares.
Sin ejercicios, aquellos que tienen riesgos de osteoartritis se venincapacitados para moverse debido a las articulaciones deterioradas yentumidas. Sin embargo, el ejercicio con pesas puede aumentar lafuerza, y una mejor capacidad aeróbica puede reducir el dolor, ladepresión y la ansiedad, al mejorar las funciones vitales, elequilibrio y la calidad de vida.
De la misma manera, para la gente con artritis reumatoide, “entre menosactivos sean, peor se van a poner, y entre más articulaciones muevan,mejor para ellos”, dice la doctora Moffat.
El ejercicio mejora las articulaciones inflamadas, puede reducir eldolor, la fatiga, la inmovilidad mañanera, la depresión y la ansiedad;aparte de mejorar la fuerza, la velocidad al caminar y la actividad engeneral.
Los ejercicios en el agua ayudan particularmente a la gente conesclerosis múltiple, quienes deben evitar el sobrecalentamiento. Y paraaquellos con la enfermedad de Parkinson, el entrenamiento con pesas yel ejercicio aeróbico pueden aumentar su habilidad de funcionar demanera independiente y mejorar su equlibrio, la longitud de la zancaday el estado de ánimo.
Asimismo, las pesas y el ejercicio aeróbico son de gran ayuda para lagente con enfermedad pulmonar obstructiva crónica, al mejorar elingreso de oxígeno, reducir la pérdida de masa muscular y aumentar lafuerza.
Para sentirse bien
Muy a menudo, los comentarios cargados de negatividad —como, “soydiabético”— son un reflejo de que muchos pacientes se sientenesclavizados a sus males y tratamientos.
Sin embargo, las hormonas del bienestar liberadas a través delejercicio, pueden cambiar esa forma de pensamiento, ya que con elejercicio regular, el cuerpo busca la manera de continuar activo.
Los expertos recomiendan un programa de ejercitamiento “hecho a lamedida” de las habilidades propias de cada persona, de sus necesidadesdiarias y de la respuesta al tratamiento que estén recibiendo.
Las personas con padecimientos crónicos, dicen los entrenadores, debenempezar lentamente, con metas fácilmente alcanzables, para adaptarse asu programa de ejercitamiento físico.
Con el tiempo, un nuevo sentido de vitalidad, enmarcado por un mejorestado de ánimo, mejor calidad de sueño, menos dolor y una satisfacciónampliada de la vida, lograrán incentivar el interés en permanecerapegado a una actividad física regular.
Usted simplemente notará que se siente mucho mejor cuando lo hace.
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